Bienvenido al movimiento Save the Children

CAMBIÓ SU BALÓN POR UNA PISTOLA

Peter

Todas las niñas y niños tienen el derecho de crecer en un ambiente libre de violencia y que promueva su desarrollo, pero a Peter este le fue arrebatado.

Peter* es un niño de 14 años originario de Sudán del Sur. Recuerda que cuando era más pequeño tuvo momentos muy felices en compañía de su tía y su hermana, incluso podía jugar por horas su deporte favorito: el fútbol.

Todas esas experiencias se convirtieron en recuerdos cuando cumplió 10 años y estallaron los enfrentamientos armados en su comunidad.  El miedo que experimentó fue enorme, por lo que solo pensó en huir lejos para salvar su vida. ¡Es momento de poner un #AltoALaGuerraContraLaNiñez!

Su vida lejos de casa y de la familia fue muy complicada, vivía con otros refugiados en las montañas donde todo era muy complicado, principalmente conseguir alimentos. Peter terminó siendo reclutado por un grupo armado; a los 13 años, ya había aprendido a cargar y disparar un arma.

“Nos dieron armas para disparar. Te enseñaban cómo cargar una pistola, cómo poner la bala y soltar el gatillo para atacar”. 

Después de 2 años escapó, con el anhelo de poder continuar su educación. Primero huyó a la República Democrática del Congo, donde conoció a Thomas, un joven que era de Sudán del Sur como él, quien aceptó ser su tutor. Juntos se mudaron a Uganda para que Peter pudiera seguir estudiando.

“Al llegar a Uganda mi corazón estaba feliz, vi escuelas y hospitales, estaba emocionado”.

A través del programa de Protección infantil para Refugiados en Uganda, Save the Children pudo brindarle apoyo para que retomara sus estudios y pudiera recuperarse de las secuelas de todo lo que ha vivido. Tú puedes proteger y ayudar a sanar a miles de niñas y niños que como Peter experimentan violencia extrema.

“Conocí Save the Children por las visitas que nos hacen. Nos reúnen a todos en un solo lugar y cenamos juntos. Nos dicen palabras de aliento y cómo podemos ayudar aquí en casa”. 

Hoy Peter tiene amigos y va a la escuela, pero todavía está afectado por todo lo que vivió. Extraña mucho a su familia y aún tiene miedo de que el grupo armado del que escapó lo encuentre.

A pesar de todo, Peter tiene muchos deseos para el futuro, el más grande es ser presidente de su país algún día.

“Quiero convertirme en el Presidente de la República de Sudán del Sur para ayudar a las personas y que sientan que alguien está haciendo algo por ellas”. 

En Uganda se concentra una de las mayores poblaciones refugiadas del mundo, 1.3 millones de personas han llegado al país huyendo de los conflictos armados en la República Democrática del Congo y Sudán del Sur: 60% son niñas y niños. Save the Children en Uganda brinda apoyo educativo y psicoemocional a la niñez refugiada a través de Espacios Amigables para la Niñez, donde realizan actividades educativas y lúdicas, que son fundamentales en el camino a su recuperación.

Escuelas, hospitales en incluso hogares son atacados todos los días ¡ya no hay un lugar seguro para la niñez! Ayúdanos a protegerles.

 

*Por seguridad, se protegió la identidad de Peter y se modificó su nombre.

 

 

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