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Día en contra de la trata de personas: por qué la niñez migrante es más vulnerable

Cada 30 de julio se conmemora el Día mundial contra la trata y desde Save the Children queremos visibilizar a quienes resultan más vulnerables.

Si bien cualquier persona puede ser víctima de trata, sin importar su situación económica, social o cultural, los medios de enganche -como el engaño, el abuso de poder o la manipulación- se aprovechan de la fragilidad emocional y la necesidad de las personas para explotarlas sexual o laboralmente, utilizarlas en la mendicidad o servidumbre forzada e incluso para traficar sus órganos.

Este es el caso de las niñas, niños, y adolescentes migrantes, refugiados y solicitantes de asilo, quienes tienen mayores probabilidades de ser captados por organizaciones criminales dedicadas a la trata de personas, particularmente, porque al ingresar y transitar por el territorio mexicano de manera irregular, permanecen invisibilizadas.

Una de las problemáticas más agudas es aquella relativa a la explotación sexual. De acuerdo con el International Crisis Group, se estima que en México existen entre 50 mil y 500 mil víctimas de trata de personas con este fin [1]. Lamentablemente, este tema no es ajeno a la niñez: el turismo sexual infantil continúa expandiéndose, principalmente en las zonas turísticas y las ciudades fronterizas del norte de México, debido a que la mayoría de los “clientes” provienen de Estados Unidos, Canadá y Europa occidental [2].

Además, existen retos importantes para visibilizar y contabilizar a las víctimas de trata de personas con el propósito de generar políticas públicas eficaces en materia de prevención. Por ejemplo, las Procuradurías y Fiscalías Generales no tienen información desagregada por condición de vulnerabilidad, como es la situación migratoria irregular o la condición de refugiado. En este sentido, apenas se han logrado identificar a 133 víctimas extranjeras entre junio del 2012 y julio del 2017.

Por otro lado, las medidas de confinamiento por el COVID-19 han limitado los espacios de alojamiento en los albergues, reduciendo la capacidad de las familias en contextos de movilidad humana de acceder a ingresos o apoyos que les permitan alimentar y garantizar condiciones de salud adecuadas para sus hijas e hijos, por lo que la exposición a redes de trata o tráfico de personas se vuelve más latente.

Para quienes ya son víctimas, las medidas de contención del coronavirus han afectado los procedimientos legales y los presupuestos para la prevención y combate de este delito; por otro lado, las limitaciones en los albergues han complicado que puedan escapar o encontrar ayuda, por lo que la atención a las víctimas y la operación de las estructuras de apoyo gubernamentales y de la sociedad civil se han vuelto fundamentales [3].

En este sentido, Save the Children lleva a cabo acciones de prevención de la trata de la niñez en los albergues migrantes en los que mantiene operaciones. En alianza con Fundación FEMSA, Save the Children ha creado materiales audiovisuales educativos para que niñas, niños y adolescentes en contextos de movilidad humana sepan cuáles son sus derechos y cómo pueden hacerlos valer, con el objetivo de que esta información les haga menos vulnerables a la trata y explotación.

 

Adicionalmente, Save the Children hace un llamado para visibilizar y reconocer que todas las personas tienen derecho al cuidado y la protección especial, principalmente aquellas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad, como es el estatus migratorio irregular y la condición de refugiado.

Por ello, exhortamos a que el gobierno mexicano garantice las condiciones mínimas para salvaguardar la dignidad e integridad de las niñas, niños, adolescentes, mujeres y personas susceptibles a ser víctimas de este delito, a través de las siguientes acciones:

  1. Brindar información oportuna a las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo acerca de los peligros de la trata de personas y las técnicas de enganche para que puedan prevenirla.
  2. Identificar a las familias o personas en situación de vulnerabilidad para incluirlas en los programas sociales durante el tiempo que dure la pandemia del COVID-19.
  3. Mantener y fortalecer los programas de prevención y atención a las víctimas de la trata de personas, asegurándoles un refugio, acceso a la justicia y protección adecuada que derive en su recuperación.
  4. Fortalecer los recursos económicos, materiales, humanos y de capacidad técnica de las instituciones encargadas de proteger, prevenir e investigar los delitos de trata de personas, y apoyar a las organizaciones de la sociedad civil que colaboran en este esfuerzo.
  5. Mantener actualizadas y públicas las bases de datos con el propósito de generar estadísticas para la elaboración de diagnósticos y políticas públicas.

Desde Save the Children y Fundación FEMSA, reiteramos nuestro compromiso para apoyar los esfuerzos del Estado mexicano en las acciones de prevención de este delito y contribuir al fortalecimiento de las capacidades institucionales para proteger y restituir los derechos de quienes han sido víctimas de la trata de personas en el contexto migratorio.

 

 

[1] International Crisis Group (2016), Presa fácil: violencia criminal y migración en Centroamérica. Disponible en: https://www.crisisgroup.org/es/latin-america-caribbean/central-america/easy-prey-criminal-violence-and-central-american-migration

[2] Department of State (2020), Traffickng in Persons Report. Disponible en: https://www.state.gov/wp-content/uploads/2020/06/2020-TIP-Report-Complete-062420-FINAL.pdf

[3] Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (6 mayo 2020), COVID-19: la UNODC advierte sobre el aumento de los riesgos para las víctimas de trata de personas. Disponible en: https://www.unodc.org/mexicoandcentralamerica/es/webstories/2020_05_AumentoRiegos_Trata_COVID19.html

 

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