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INFECCIONES RESPIRATORIAS AGUDAS Y EL RIESGO DE PADECERLAS EN LOS PRIMEROS 1,000 DÍAS DE VIDA

Infecciones Respiratorias Agudas y el riesgo de padecerlas en los primeros 1,000 días de vida

Las niñas y los niños en sus primeros 1,000 días de vida son más vulnerables a sufrir complicaciones por las infecciones respiratorias agudas (IRA).

Las IRA son enfermedades que presentan síntomas como tos, obstrucción nasal, respiración ruidosa, dolor en la garganta y los oídos, afectación en las cuerdas vocales, y en algunos casos puede generar fiebre1. Éstas abarcan un amplio rango de enfermedades como el resfriado común, laringitis, bronquitis, otitis, sinusitis, entre otras. Son causadas por virus, bacterias o parásitos, los cuales se transmiten a través de la saliva que expulsamos al estornudar o toser, o al contacto con áreas contaminadas.

Existen varios factores que pueden contribuir al empeoramiento de los síntomas de las IRA, derivando en enfermedades graves como la influenza o neumonía, las cuales son muy peligrosas para niñas y niños durante los primeros 1,000 días.

Una de las principales causas de las complicaciones de las IRA en niñas y niños, está relacionada con la malnutrición, ya que la deficiencia alimentaria, que se refleja en condiciones como tener un peso por debajo de lo recomendado, la obesidad o el sobrepeso, puede reducir la resistencia del organismo a infecciones, impedir el desarrollo adecuado de los pulmones e incluso, afectar la respuesta del cuerpo ante las vacunas2. Una nutrición basada en lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y complementaria hasta los 2 años, puede fortalecer el sistema inmune y proteger contra las infecciones respiratorias.

Por otro lado, los niños y niñas también son más propensos a contraer infecciones respiratorias si están expuestos constantemente a factores contaminantes que se encuentran en el aire, incluyendo el humo de tabaco, combustibles de biomasa y polución de fuentes móviles y fijas. La aspiración pasiva de estos contaminantes desde muy temprana edad no permite el desarrollo de los pulmones, lo que limita la función pulmonar. De hecho, la contaminación del aire se ha convertido en una de las principales amenazas para la salud de niñas y niños menores de 5 años, causando 1 de cada 10 defunciones a nivel mundial3. Adicionalmente, es imprescindible la disponibilidad y accesibilidad a agua, para garantizar la higiene en los espacios en que viven y se desenvuelven las niñas y los niños, y así favorecer una recuperación más rápida y evitar la propagación de infecciones.

Un factor clave para prevenir y controlar las infecciones respiratorias en los primeros 1,000 días de un niño o niña, es contar con un esquema de vacunación completo que incluya las vacunas contra Hib, influenza, neumococos, sarampión y tos ferina. Las vacunas fortalecen el sistema inmune lo que permite que se puedan combatir estas infecciones. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las inmunizaciones evitan entre 2 y 3 millones de muertes al año en el mundo, especialmente previene las muertes por gripe, neumonía y tos ferina4.

En lo que respecta a la atención, las niñas y los niños que presenten cuadros de infección respiratoria aguda, especialmente neumonía, deben ser atendidos inmediatamente por agentes de salud, para evitar complicaciones, o incluso la muerte. Sin embargo, alrededor del 23% de niñas y niños menores de 1 año en México, no tienen acceso a servicios de salud5, a pesar de ser el grupo más vulnerable y que más requiere de estos servicios.

Las IRA y las enfermedades más graves como la influenza y la neumonía pueden ser prevenibles si se toman las medidas adecuadas. La Secretaría de Salud recomienda6:

  • Lavarse las manos con agua y jabón o utilizar soluciones de alcohol gel al 70%, después de toser o estornudar, después de tocar manijas y barandales públicos, botones del elevador, llaves, monedas, billetes, etc.

  • Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con el ángulo interno del codo o pañuelo desechable.

  • Limpiar y desinfectar juguetes y otros objetos de uso común del hogar.

  • Evitar el hábito de fumar cerca de niñas y niños.

  • Evitar la quema de leña o el uso de braseros en habitaciones cerradas.

  • Ventilar seguido las habitaciones.

  • Completar y mantener el esquema de vacunación, especialmente para las vacunas de Hib, influenza, neumococos, sarampión y tos ferina.

  • No automedicarse y acudir al médico ante cualquier signo de infección respiratoria.

  • Mantener la alimentación de lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de las niñas y los niños, y complementaria hasta los 2 años de edad.

A pesar de los esfuerzos que se han realizado a nivel mundial para disminuir la tasa de muertes por IRA, influenza y neumonía, alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible7 e iniciativas como el Plan de Acción Mundial Integrado para la Prevención y la Lucha Contra la Neumonía y la Diarrea8, todavía hay un largo camino que recorrer.

La mayor parte de estos fallecimientos, casi siempre evitables, se producen en entornos con pocos recursos, estrechamente vinculados con la pobreza, la falta de vivienda adecuada y hacinamiento, y la falta de acceso a una nutrición adecuada y a servicios de salud de calidad.

A nivel mundial, la neumonía es la principal causa de mortalidad infantil, con más de 800,000 muertes de niños y niñas menores de 5 años, incluyendo 153,000 muertes de recién nacidos9. En el caso de México, la influenza y la neumonía, en conjunto, son la 4ta causa de mortalidad en las niñas y niños menores de 1 año10. Además, de acuerdo al INEGI, para el 2018 hubo un total de 884 defunciones en menores de 1 año por IRA, causadas en su mayoría por neumonía (alrededor del 90% de los casos) 11.

Los gobiernos tienen la obligación de tomar todas las medidas necesarias para evitar las muertes de niñas y niños relacionadas con IRA. En México, para empezar, se tiene que garantizar la Cobertura Universal de Salud para cada niña y niño en el país, lo que implica acceso, oportunidad, pertinencia y calidad de los servicios de salud.

Entre las intervenciones fundamentales, el gobierno debe asegurar la cobertura completa y oportuna de inmunizaciones. Se requiere incrementar la disponibilidad de información y orientar a las familias a que completen el esquema de vacunación, sobre todo en las comunidades más aisladas y vulnerables, y, sobre todo, es necesario que las vacunas estén siempre disponibles en los servicios de salud.

También, es necesario que se incrementen esfuerzos para desarrollar y apoyar más campañas públicas y programas que generen conciencia y sensibilicen a la sociedad sobre los múltiples beneficios de la lactancia, entre ellos, su impacto en la prevención de infecciones respiratorias agudas.

Por otro lado, el sistema de salud debe capacitar en atención primaria a la salud a parteras tradicionales, promotores de salud u otros agentes comunitarios que atienden la salud de las personas. Además de la capacitación, el gobierno debe asegurar que estos agentes de la salud a nivel comunitario tengan mecanismos de coordinación con el sistema de salud para poder canalizar, de forma oportuna, casos que requieran una atención más específica.

Otros esfuerzos clave que el gobierno de México debe realizar, particularmente en las ciudades grandes, son políticas ambientales que ayuden a mitigar la contaminación del aire, invirtiendo en la mejora de la eficiencia energética y adoptando fuentes renovables de energía, que permitan reducir la dependencia de combustibles contaminantes para las cocinas, la calefacción y electricidad en los hogares y a nivel industrial.

Acciones de gobierno como las descritas son clave para contribuir en el control de las enfermedades respiratorias y asegurar la supervivencia, el desarrollo y mejores oportunidades de vida para las niñas y los niños durante los primeros 1,000 días de su vida.

 


1 Instituto Nacional de Salud Pública (2013). Infecciones respiratorias agudas en niños y signos de alarma identificados por padres y cuidadores en México. http://saludpublica.mx/index.php/spm/article/view/5129/10103

2 FAO. Capítulo 3: Nutrición e infección, salud y enfermedad. http://www.fao.org/3/w0073s/w0073s07.htm

3 Organización Mundial de la Salud (2018). Más del 90% de los niños del mundo respira aire tóxico diario. https://www.who.int/es/news-room/detail/29-10-2018-more-than-90-of-the-world%E2%80%99s-children-breathe-toxic-air-every-day

4 Organización Mundial de la Salud (2018). Más del 90% de los niños del mundo respira aire tóxico diario. https://www.who.int/es/news-room/detail/29-10-2018-more-than-90-of-the-world%E2%80%99s-children-breathe-toxic-air-every-day

5 Estudio de pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México 2014. Unicef y CONEVAL. https://www.coneval.org.mx/Medicion/Documents/Estudio-Pobreza-Coneval-Unicef.pdf

6 Secretaría de Salud (2015). Infecciones respiratorias aguas (IRA). https://www.gob.mx/salud/articulos/infecciones-respiratorias-agudas-iras.Published2009

7 Objetivo de Desarrollo Sostenible 3.2: Para 2030, poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años.

8 Esta iniciativa busca para 2025 disminuir la incidencia de neumonía un 75% y la mortalidad a 3 muertes por cada 1,000 nacidos vivos.

9 Unicef (2019). Día mundial de la neumonía: Primera causa de mortalidad infantil. https://www.unicef.es/noticia/dia-mundial-de-la-neumonia-primera-causa-de-mortalidad-infantil

10 INEGI (2019). Características de las defunciones registradas en México durante 2018. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2019/EstSociodemo/DefuncionesRegistradas2019.pdf

11 Ibidem.

 

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