Bienvenido al movimiento Save the Children

JÓVENES COMENZANDO SU NEGOCIO PROPIO

empleabilidad.png

Romper el círculo de la pobreza es una estrategia de Save the Children para disminuir la inequidad.

A través de capacitaciones, vinculación con el mercado laboral y los espacios creadores que proveemos, contribuimos a la formación de jóvenes para lograr mayores habilidades y así puedan obtener un empleo digno, crear sus propios negocios y mejorar sus medios de vida y los de sus familias.

Caminando hacia el futuro” forma parte de nuestro programa de Empleabilidad que desarrollamos en Monterrey, Nuevo León a través de Maker Space.

Para que conozcas a detalle, te compartimos cuatro historias de jóvenes que están comenzando sus negocios gracias al programa.

Alejandro

Actualmente está estudiando la licenciatura en Arquitectura y vive con sus padres.  Le gusta mucho la carpintería y participar en los diferentes talleres que se imparten en el centro comunitario. Se involucró en el Programa  de empleabilidad para aprender cosas nuevas y poder unir las cosas que le gusta hacer con nuevas formas de trabajar.

Antes de empezar el programa, trabajó en una constructora en donde llevaba los gastos por obra y en varios restaurantes en diferentes puestos. Él considera que el programa te prepara para el futuro, pues te da herramientas y habilidades para generar un ingreso. Actualmente no puede tener un trabajo con horario fijo para poder seguir con sus estudios universitarios por lo que a partir los talleres en Maker Space ha emprendido un micro negocio de venta de camisetas y sudaderas personalizadas. El día que llegó la cortadora de vinil al centro, aprendió a utilizarla de manera autodidacta utilizando las habilidades de investigación y de solución de problemas que había obtenido durante el curso.

“Un día me aventé aunque me daba miedo y en algún momento se lo comenté al profe, que no sabía que iba a pasar. En el camión publiqué en Facebook y pegó, ahora estoy vendiendo las camisetas y sudaderas personalizadas. Estoy buscando socios para hacer más grande el negocio.”

Actualmente, Alejandro vende camisetas y sudaderas personalizadas en las diferentes facultades de su universidad. En la última venta obtuvo 2,500 pesos de ganancia. Por otro lado, está explorando nuevos productos, una cafetería le pidió que le hiciera los vasos personalizados de su negocio.

Juan Antonio

Tiene 20 años y no asiste a la escuela. Es curioso y creativo, le gusta mucho dibujar y pintar. Lo invitaron a que se sumara al programa porque sabían que le interesaría cómo se pueden desarrollar proyectos cuando utiliza la creatividad con la tecnología.

A Juan Antonio e llamó la atención la impresora 3D. Creía que podría aprender algo como el saber diseñar en 3D:  “Me cambió en la forma de pensar, porque ves las cosas de otra manera”.  Todo esto a raíz de las habilidades adquiridas en el programa Maker Space.

Antes de participar en el proyecto no tenía un empleo, por lo que decidió emprender su negocio en enero de 2018 vendiendo calcomanías para carros obteniendo una ganancia de 100 pesos por cada una. Ahora está buscando hacer un esténcil en vinil para aplicarlo como decoración de paredes o camisetas y poder ofrecer más productos y aumentar sus ingresos.

José Guadalupe

José Guadalupe vive con sus papás y hermanos en una zona urbana del municipio de Monterrey, en donde ya elaboraba playeras. Hacía diseños para él mismo y uno que otro amigo. Sabía cómo usar una cortadora de vinil, pero el acceso a la misma le era difícil, eso sin mencionar lo costoso que resultaban los cortes del material. Con las ganas, pero bajo estas condiciones poco favorables, vender sus creaciones se convertía en un reto.

Cuando José llegó a Maker Space, encontró en este espacio una nueva oportunidad para echar a andar sus proyectos, pues había lo necesario para volverlo a intentar.

A partir de que José se integró al Maker, ha ido aprendiendo de todos un poco trabajando en equipo, así como compartiendo sus propios conocimientos a los demás.

“Yo aporté algo que nadie sabía que era trabajar con la cortadora de vinil, pero ellos a mí me enseñaron otras cosas y así todos vamos aprendiendo poco a poco” dice José.

Actualmente sigue dedicándose a la elaboración de playeras, pero no sólo eso. Se ha expandido. Elabora también tazas, estampas, invitaciones y accesorios para fiestas, artículos que las personas de su colonia han ido recomendando de boca en boca. La mejor venta que obtuvo, por ejemplo, fue un paquete de fiestas para el cual fabricó invitaciones, playeras, botones, etc. y su ganancia fue de 5,000 pesos.

“Me ha enseñado a ser más curioso para hacer más cosas que no sé hacer” afirma José, pensando en futuros proyectos en los cuales pueda mezclar las matemáticas con cosas de electricidad o de diseño.

Nhilze

Ella terminó la secundaria, pero no continúo con sus estudios. Vive con sus padres y 2 hermanos en Monterrey. Como una actividad regular ayudaba a su abuelito en el mercado, cobrando y atendiendo a los clientes donde recibía 50 pesos por 5 horas de trabajo. Se unió al programa porque le gusta dibujar, escribir y pintar, su principal motivación es la curiosidad al ver los equipos con los que cuenta el Maker Space, pues quería aprender a utilizarlos para ver que podría hacer ella posteriormente.

Menciona que el Maker le dejó aprendizaje sobre el pensamiento de diseño, pensamiento crítico, programas de diseño, cómo usar una impresora 3D y una cortadora de vinil. 

El Maker Space representa para nosotros un beneficio sin gastar nada, nos da los recursos que hay en el espacio y una vez que hayamos tenido ventas lo reponemos para que no se quede sin material.”

Actualmente su mamá trabaja para una vidriera y puede adquirir los productos a precio especial, por lo que Nhilze empezó a personalizar vasos y platos para su venta y actualmente genera 100 o 200 pesos por cada una. 

 

boton-blog