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La importancia de la lactancia materna

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A través de la lactancia se puede garantizar la salud y el desarrollo adecuado de las y los bebés durante los primeros 1,000 días.

 

Durante los primeros 1,000 días de vida la alimentación que reciban las y los bebés tiene un impacto directo en la formación de los sistemas fisiológicos de su cuerpo, en funciones motoras, cognitivas y emocionales a largo plazo.

 

Dada su importancia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el alimento más adecuado para las niñas y los niños durante esta etapa de su vida es la leche materna, la cual no sólo contiene los nutrimientos necesarios para asegurar que estén bien alimentados, sino que está llena de beneficios adicionales para el bebé y la madre.

 

A través de la lactancia se puede garantizar la salud y el desarrollo adecuado de las y los bebés durante los primeros 1,000 días. La OMS recomienda que se alimente el bebé con leche materna desde la primera hora de vida. La primera leche materna, o calostro, que producen las madres en los primeros 3-4 días después del nacimiento del bebé, es rica en vitaminas liposolubles como E, A, potasio, caroteno, y minerales como sodio y zinc. Además, contiene muy pocas cantidades de lactosa y grasas[1], tiene una alta concentración de proteínas protectoras, como la lactoferrina, linfocitos y macrófagos, protegiendo al bebé de los gérmenes que se encuentran en su entorno y fortaleciendo su sistema inmune. Los bebés que no se alimentan de leche materna en sus primeras horas de vida tienen 86.5% más probabilidades de morir durante los primeros 28 días de vida que los que son amamantados[2].

 

La leche materna también tiene toda la energía, nutrientes y protección que las y los bebés necesitarán en sus primeros seis meses de vida. De hecho, los nutrientes que contiene la leche materna se adaptan de acuerdo con las necesidades individuales de cada niña y niño, por lo tanto, es importante que no se consuma otro alimento en este periodo, ya que puede interferir con el mecanismo natural de lactancia[3]. Por otro lado, la lactancia exclusiva en los primeros seis meses y complementaria hasta los 2 años, también ayuda a proteger a las y los bebés frente infecciones respiratorias, enfermedades diarreicas y otras enfermedades que pueden ser mortales, y disminuye el potencial de malnutrición, alergias, obesidad, sobrepeso infantil y diabetes tipo 2 al mediano y largo plazo[4].

 

Con respecto a los beneficios que la lactancia tiene para la madre, se ha demostrado que amamantar disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama o cérvico uterino; evita que padezcan anemia, depresión o hipertensión posparto; protege contra la osteoporosis y ayuda a la madre a regresar a su peso previo al embarazo; contribuye a espaciar los embarazos; y contribuye a la economía familiar ya que al ser la fuente primaria de alimentación y protección de las y los bebés, se evita la compra de fórmulas y visitas al médico por enfermedad[5].

 

Además de todo lo anterior, la lactancia contribuye en el cuidado del medio ambiente. Se trata de una práctica que no produce desechos, a diferencia de la alimentación mediante fórmulas en la que se requiere el uso de plásticos y otros materiales, así como una importante cantidad de agua, que incluso podría poner en riesgo a bebés que viven en comunidades con dificultades de acceso a agua potable.

 

A pesar de los beneficios que brinda la lactancia materna, en todo el mundo sólo 38% de los bebés menores de 6 meses reciben lactancia materna exclusiva[6]. De hecho, análisis indican que las prácticas de lactancia no exclusiva durante los primeros meses de vida contribuyen al 11.6% de la mortalidad por causas prevenibles en niñas y niños menores de 5 años[7].

 

En el caso de México, gracias a esfuerzos de los sectores público y social, la tendencia a la lactancia exclusiva en los primeros seis meses ha aumentado de 14.4% en 2012 a 28.6% en 2018[8]. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer para alcanzar la meta para el año 2025 de 50% de lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, establecido en la 65ª Asamblea Mundial de la Salud[9]. Por lo tanto, factores como la falta de orientación del Sistema de Salud para que las madres se sientan confiadas en su habilidad de amamantar; la falta de información sobre los derechos de las madres y de las niñas y niños; los prejuicios culturales y sociales en torno a la lactancia; las precarias condiciones laborales sobre todo en el sector informal; y el uso de sucedáneos de la leche materna, provocan que la tasa de lactancia, especialmente lactancia exclusiva en los primeros seis meses, se mantenga todavía por debajo de otros países de la región[10].

 

Es necesario, por lo tanto, que el Sistema de Salud incremente esfuerzos para capacitar a los trabajadores de salud y fortalezca esquemas de consejería de pares para orientar y promover la lactancia materna, asimismo, el gobierno debe desarrollar y apoyar más campañas públicas y programas que generen conciencia y sensibilicen a la sociedad sobre los beneficios de la lactancia. De esa manera más madres podrán tomar decisiones informadas sobre la alimentación adecuada de sus bebés, y se podrá generar un cambio cultural con respecto a la lactancia materna.

 

Por otro lado, es fundamental que el gobierno continúe trabajando para mejorar las condiciones laborales de las madres, extendiendo la licencia de maternidad de 14 semanas remuneradas a 18 semanas como recomienda la Organización Internacional del Trabajo[11]. Además, es necesario continuar esfuerzos en la creación de una Ley para la Protección, Apoyo y Promoción a la Lactancia Materna que organice y garantice un marco normativo alrededor de la lactancia materna para favorecer políticas públicas que la promuevan y que establezcan condiciones para contribuir en la garantía de los derechos a la salud, crecimiento y desarrollo integral de las niñas y los niños durante los primeros 1,000 días.

 

Finalmente, es responsabilidad del gobierno mexicano apoyar a las mujeres que laboran en condición de informalidad, las cuales para el 2019 llegaban a un total de 21,565,060[12], ampliando la cobertura de servicios de salud del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), y brindando apoyos económicos para que no sufran la urgencia económica de regresar a trabajar inmediatamente después del nacimiento de sus hijos o hijas. Con estas acciones el Gobierno de México podrá avanzar en su obligación de garantizar el bienestar de las madres, niñas y niños durante los primeros 1,000 días.

 

 

[1] Comisión de Lactancia MINSAL, UNICEF (1995). Manual de lactancia para profesionales de la salud. https://www.unicef.cl/lactancia/docs/mod01/Mod%201beneficios%20manual.pdf

[2] Mason, F. et al. (2013). Superfood for babies: How overcoming barriers to breastfeeding will save children’s lives, Save the Children, Londres.

[3] Save the Children México (2013). Lactancia y maternidad en México. Retos ante la inequidad. https://www.savethechildren.mx/sci-mx/files/68/689176ec-9526-4b8a-9344-97d5c7833552.pdf

[4] Organización Mundial de la Salud (2017). Metas mundiales de nutrición 2025. Documento normativo sobre la lactancia materna. https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/255731/WHO_NMH_NHD_14.7_spa.pdf?ua=1  

[5] Organización Mundial de la Salud (2010). 10 datos sobre la lactancia materna. http://www.who.int/features/factfiles/breastfeeding/facts/es/index3.html

[6] Organización Mundial de la Salud (2017). Metas mundiales de nutrición 2025. Documento normativo sobre la lactancia materna. https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/255731/WHO_NMH_NHD_14.7_spa.pdf?ua=1  

[7] The Lancet (2013). Maternal and child undernutrition and overweight in low income and middle-income countries.

[8] ENSANUT (2018). Presentación de resultados. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanut2018/doctos/informes/ensanut_2018_presentacion_resultados.pdf

[9] Organización Mundial de la Salud (2017). Metas mundiales de nutrición 2025. Documento normativo sobre la lactancia materna. https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/255731/WHO_NMH_NHD_14.7_spa.pdf?ua=1  

[10] UNICEF (2018). Breastfeeding. A mother’s gift, for every child. https://www.unicef.org/lac/media/1886/file/PDF%20Lactancia%20materna.pdf

[11] Organización Internacional del Trabajo (2014). La maternidad y la paternidad en el trabajo: la legislación y la práctica en el mundo. https://www.ilo.org/global/publications/books/WCMS_242618/lang--es/index.htm

[12] INEGI (2019). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Informalidad laboral.

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