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Partería profesional y tradicional bajo el contexto de Covid-19

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Por siglos, la partería fue el principal método para el alumbramiento. Su práctica prevalece en la actualidad y puede representar una gran opción en el contexto actual.

La pandemia a la que nos enfrentamos por COVID-19 ha tenido un impacto importante en la salud y el bienestar de las mujeres embarazadas. Para el mes de septiembre, con más de 139 defunciones confirmadas del total de 634, el COVID-19 se ha convertido en la principal causa de mortalidad materna en el país[1]. En efecto, la saturación de los servicios de salud y el temor a contagiarse en los centros de salud públicos y privados, ha llevado a mujeres embarazadas a buscar otras formas de atención durante el embarazo, parto y puerperio, que también sean respetuosas, seguras y cálidas, como lo son las parterías profesionales y tradicionales[2].

QUÉ ES LA PARTERÍA Y SITUACIÓN EN MÉXICO

La partería se basa en la prestación de servicios calificados para la atención a partos de bajo riesgo obstétrico[3]. En México existen las parteras tradicionales, quienes tienen consigo generaciones de experiencia y también parteras que se han formado a través de escuelas de partería o enfermeras obstetras formadas posteriormente en la partería[4]. Pese a que tiene grandes beneficios, 96% de los partos en el país se realizan en hospitales de segundo nivel, provocando una saturación de los servicios, que no siempre cuentan con los recursos humanos, técnicos y financieros para asegurar calidad y calidez en la atención a la madre y la o el recién nacido[5].

En este sentido, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), promueven la partería como una intervención que podría ayudar a que el sistema de salud reduzca la sobresaturación de sus servicios y disminuir el número de muertes maternas que podrían resultar por la falta de acceso a servicios de salud, así como la violencia obstétrica, especialmente en las zonas más vulnerables del país[6].

Por otro lado, los servicios de partería, ya sean profesionales o tradicionales, brindan una mejora en la calidad de atención a mujeres embarazadas, al ser cálidos y respetuosos de los usos y costumbres de las usuarias y priorizar las necesidades de la madre[7]. En un estudio realizado por la MacArthur Foundation sobre la atención de los servicios de partería en México, se reportó que 66% de las mujeres atendidas calificó el trato de la partería como excelente, en contraste con 38% de aquellas que recibieron atención por parte de servicios médicos hospitalarios[8]. Promover e impulsar los servicios de partería también ayudaría a prevenir no solo la violencia obstétrica, sino a disminuir el número de cesáreas realizadas en el país, si se considera que de cada 100 mujeres embarazadas, 23 tienen parto por cesáreas programadas[9].

DESAFÍOS DE LA PARTERÍA Y LLAMADO A LAS AUTORIDADES

A pesar de los beneficios que brindan los servicios de partería, existen retos que obstaculizan su prestación y ampliación  a más mujeres en el país. En primer lugar, aunque existen diversos modelos de capacitación y formación a personal de partería, el campo laboral es limitado dentro del sistema de salud [10]. A su vez, la coordinación y comunicación entre las parteras y los médicos para atender casos que presenten complicaciones es deficiente, así como el acceso a ambulancias o transporte adecuado, debido a la burocratización de los hospitales que sirven de apoyo para los servicios de partería en el caso de que se presenten complicaciones durante el nacimiento[11]. Aunado a lo anterior, la crisis sanitaria por COVID-19 también ha generado un déficit de insumos básicos para las parteras, como alcohol, cubrebocas, guantes, gel antibacterial y jabón, especialmente en las localidades que enfrentan mayor vulnerabilidad en el país [12].

Frente a esta situación, los servicios de partería necesitan una mayor atención y reconocimiento por parte de la Secretaría de Salud, por lo que es fundamental que se integre la partería como modelo de atención pública, ampliando los espacios laborales para que las parteras y parteros puedan aplicar sus conocimientos y apoyar al sistema de salud pública. Además, es necesario mejorar la coordinación entre los centros de salud y los servicios de partería, para que puedan contar con los insumos necesarios y así garantizar que las parteras y parteros, al igual que las madres y recién nacidos, se encuentren protegidos contra el COVID-19 y cuenten con la atención adecuada en caso de que se presenten complicaciones.

De esta manera, las mujeres embarazadas podrán contar con más opciones para el parto, seguras y respetuosas, que garanticen un mejor comienzo en los primeros 1,000 días de vida de todas las niñas y los niños.



[1] Dirección General de Epidemiología (septiembre, 2020). Informe semanal de notificación inmediata de muerte materna. Consultado en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/577793/MM_2020_SE37.pdf
[2] Pie de página (abril. 2020). La partería: una opción en tiempos de Covid-19. Consultado en: https://piedepagina.mx/la-parteria-una-opcion-en-tiempos-de-covid-19/
[3]Diario Oficial de la Federación (2016). NORMA Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida. Consultado en: https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5432289&fecha=07/04/2016#:~:text=NORMA%20Oficial%20Mexicana%20NOM%2D007,de%20la%20persona%20reci%C3%A9n%20nacida.
[4]Centro Nacional de Equidad y Género de la Secretaría de Salud (2018). La contribución de la partería para mejorar la calidad de la atención durante los eventos obstétricos. Consultado en: http://www.conamed.gob.mx/gobmx/boletin/pdf/boletin19/contribucion_parteria.pdf
[5]Fundación MacArthur (2017). Partería en México. Consultado en: https://mexico.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/Parteria_en_Mexico.pdf
[6]Centro Nacional de Equidad y Género de la Secretaría de Salud (2018). La contribución de la partería para mejorar la calidad de la atención durante los eventos obstétricos. Consultado en: http://www.conamed.gob.mx/gobmx/boletin/pdf/boletin19/contribucion_parteria.pdf
[7]Fundación MacArthur (2017). Partería en México. Consultado en: https://mexico.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/Parteria_en_Mexico.pdf
[8]Ibídem.
[9]INEGI (2019). Resultados de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2019/EstSociodemo/ENADID2018.pdf
[10] Instituto Nacional de Salud Pública (2020). La partería profesional en México ¿Hacia dónde va? Consultado en: https://www.insp.mx/avisos/4315-seminario-parteria-insp.html
[11][11]Centro Nacional de Equidad y Género de la Secretaría de Salud (2018). La contribución de la partería para mejorar la calidad de la atención durante los eventos obstétricos. Consultado en: http://www.conamed.gob.mx/gobmx/boletin/pdf/boletin19/contribucion_parteria.pdf
[12] La Jornada (2020). Estratégica la partería tradicional en Chiapas ante Covid-19. Consultado en: https://www.jornada.com.mx/ultimas/estados/2020/04/04/sera-estrategica-parteria-tradicional-en-chiapas-ante-covid-19-4531.html


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