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Presupuesto 2021: ¿Se está tomando en cuenta a la primera infancia?

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Contar con recursos financieros para hacer realidad las políticas públicas que apoyan a la primera infancia debería ser una prioridad de cualquier gobierno.

 

Los primeros 1,000 días en la vida de un ser humano son únicos, es una etapa en la que ocurren muchos cambios a nivel físico, social y emocional. Es un periodo fundamental que impacta en la capacidad de niñas y niños para que crezcan sanos, aprendan y prosperen, por lo que la atención que reciban será fundamental para garantizar que se desarrollen de forma positiva.

 

En este sentido, contar con recursos financieros para hacer realidad las políticas públicas que apoyan a los primeros mil días debería ser una prioridad de cualquier gobierno. En México tenemos una oportunidad para lograrlo. Entre septiembre y noviembre, la Cámara de Diputados discute cuánto es el dinero que asignará a programas y políticas públicas para ser ejercido durante 2021. Desde Save the Children estamos trabajado para impulsar que dentro del Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021(PPEF), exista una asignación de recursos suficiente a los programas e intervenciones dirigidas a garantizar el desarrollo de niñas y niños durante la primera infancia –incluyendo por supuesto a los primeros mil días-.

 

Se ha demostrado que invertir en la primera infancia no solo contribuye a la productividad y economía de los países, también previene que las niñas y los niños, sobre todo en situación de vulnerabilidad, dejen sus estudios, tengan inclinaciones hacia la violencia o se vean obligados a cometer crímenes[1]. Sin embargo, en un reciente estudio publicado por el Pacto por la Primera Infancia, sobre la inversión pública dirigida a niñas y niños entre 0 y 5 años, señala que desde 2012 a 2020 se redujeron los recursos dirigidos a este grupo de población en 32 mil millones de pesos, lo que representa una disminución del 30%[2], en recursos para la salud, educación, protección y el bienestar de las niñas y los niños en sus primeros años de vida.

 

Lo anterior es grave si consideramos las situaciones adversas a las que se enfrentan las niñas y los niños en México durante sus primeros 1,000 días de vida; en las localidades más vulnerables de menos de 100,000 habitantes, sólo 1 de cada 5 niñas y niños menores de 1 año asistió a todas las consultas de control de salud, mientras que el 40% no completó el esquema de vacunación[3]. Por otro lado, menos del 15% de población de las niñas y niños entre 0 y 3 años de edad tienen acceso a una educación inicial[4], y 47% de niños y niñas de 0 a 23 meses sufren de inseguridad alimentaria y no reciben una dieta mínima aceptable[5].

 

A pesar de la vulnerabilidad de la situación de las niñas y los niños en sus primeros 1,000 días de vida, en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021, disminuye o incluso desaparece el presupuesto de programas esenciales para su desarrollo adecuado. Programas como el Registro e Identificación de la Población; Educación Inicial y Básica Comunitaria; Programa Universal de Vacunación; Prevención y Control de Sobrepeso, Obesidad y Diabetes; Salud Materna, Sexual y Reproductiva, sufrieron una disminución significativa[6] de su presupuesto, mientras que otros programas como Escuelas de Tiempo Completo, Seguro Médico Siglo XXI, Atención a la Diversidad de la Educación Indígena, Atención Educativa a la Población Escolar Migrante, entre otros[7], no tuvieron presupuesto asignado para el 2021[8].

 

Disminuir o no asignarles presupuesto a programas destinados a atender a poblaciones vulnerables, atenta contra los derechos de las niñas y los niños y sus oportunidades de un desarrollo adecuado, especialmente cuando la situación de las niñas y los niños en sus primeros 1,000 días ya se encontraba en estado de vulnerabilidad antes de la pandemia por COVID-19.

 

Por otro lado, a pesar del gran avance logrado este año con la publicación de la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia (ENAPI), en el PPEF 2021 no se asigna presupuesto para la coordinación de la ENAPI en el país, lo cual dificultará la implementación de la política en los estados y municipios.

 

El debilitamiento de la ENAPI y la falta de presupuesto suficientes en los programas que atienden a niñas y niños, pone en riesgo su desarrollo integral, perpetuando el ciclo de pobreza en las comunidades más vulnerables.

 

Desde Save the Children hacemos un llamado a las diputadas y diputados del Congreso de la Unión, a poner el bienestar de las niñas y los niños en el centro de la toma de decisiones y, por lo tanto, garantizar que los programas cuenten con la asignación de presupuesto suficiente.

 

Asimismo, es fundamental que no eliminen los programas enfocados en atender a población vulnerable, y se les retorne, como mínimo, el presupuesto asignado en el año 2020, para que puedan seguir beneficiando y atendiendo a niñas y niños, al igual que a sus madres, padres y cuidadores.

De esta manera, en México se podrá seguir trabajando para que las niñas y los niños durante sus primeros 1,000 días de vida tengan el mejor inicio de sus vidas.

 

[1]JJ Heckman y Dimitriy Mastero (2007). The Productivity Argument for Investing in Young Children. https://www.nber.org/papers/w13016.pdf

[2]Pacto por la Primera Infancia (2020). Evolución del Presupuesto en Primera Infancia: cada vez menos para los más pequeños. Resumen Ejecutivo. https://drive.google.com/file/d/1K9yekA3ZXg870Hp0eZW_Z3Z6CTwdi7jJ/view

[3] INSP (2019). La salud de los mexicanos que habitan en localidades de menos de 100,000 habitantes. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanut100k2018/doctos/analiticos/3-10980-salud.pdf

[4] SIPINNA (2019)

[5] Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres (ENIM) del Instituto Nacional de Salud Pública y UNICEF: https://www.unicef.org/mexico/spanish/UNICEF_ENIM2015.pdf

[6]Para el PPEF 2021, se está disminuyendo un promedio de 22% a los programas de primera infancia mencionados.

[7] Entre los programas que desaparecieron y que beneficiaban a la primera infancia, directa e indirectamente, se encuentran: El Programa para el Desarrollo Docente, que capacitaba a docentes de educación básica; Evaluaciones de la Calidad de la Educación; y el programa Desarrollo de Aprendizajes Significativos de Educación Básica.

[8] Transparencia presupuestaria (2020) Anexos Transversales PPEF 2021. Consultado en: https://www.transparenciapresupuestaria.gob.mx/work/models/PTP/DatosAbiertos/Bases_de_datos_presupuesto/XLSX/anexos_transversales_ppef2021.xlsx

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