Bienvenido al movimiento Save the Children

Tú tienes el poder de terminar con el trabajo infantil

Terminar con el trabajo infantil_Save the Children

 

Por muchos años hemos normalizado el trabajo infantil, sin considerar el impacto que este tiene en su desarrollo y ejercicio de sus derechos.

 

Quizá el título de este blog te parezca extraño o hasta imposible, pero desde Save the Children estamos seguras y seguros de que tú, nosotras, nosotros y toda la sociedad tenemos el poder de prevenir y terminar con el trabajo infantil. Por eso, hemos comenzado una campaña llamada #NiñezLibreDeTrabajo con el objetivo de transformar esta realidad.

 

Desafortunadamente, el trabajo infantil está frente a nuestros ojos: todos los días somos testigos de cómo miles de niñas y niños, desde una temprana edad, realizan actividades laborales que ponen en riesgo su desarrollo, su integridad e incluso su vida. Por ejemplo, hemos normalizado ver a niñas y niños vendiendo dulces en los semáforos o limpiando los parabrisas de los coches.

 

Muchas de esas actividades tienen un trasfondo más cruel de lo que imaginamos. Por un lado, son más vulnerables a no recibir paga alguna por su labor y, por el otro, las jornadas de sol a sol les privan de su derecho a la educación, al no poder asistir a la escuela o cumplir con sus tareas; asimismo se les limita de sus derechos al descanso y a realizar actividades recreativas y de juego propias de su edad.

 

La parte más cruel está en aquello que no vemos y que hemos invisibilizado. El trabajo infantil puede aniquilar por completo la niñez cuando se da en sus peores formas. Por ejemplo, por medio de la explotación sexual -ya sea como prostitución, pornografía o turismo sexual- se genera un gran sufrimiento que provoca traumas físicos y emocionales que marcan a las niñas y niños de por vida; además, existe el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual y, en el caso de las niñas y adolescentes, embarazos adolescentes.

 

Otras de las peores formas de trabajo infantil son la esclavitud, la trata, la servidumbre por deudas, el trabajo y reclutamiento forzoso, así como la participación de niñas y niños en actividades ilícitas. En suma, actividades que violan sus derechos humanos. La magnitud de este problema es gigante: de acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil 2019, hay 3.3 millones de niñas y niños en México que realizan trabajo infantil, es decir 1 de cada 10.

 

Las causas del trabajo infantil son muchas, ya que están relacionadas con la historia personal y familiar de cada niño y niña, así como con las desigualdades estructurales como pobreza y violencia. Tratar de detener esta problemática no es una opción real cuando no existe una alternativa integral y somos incapaces de satisfacer sus necesidades para vivir una niñez digna.

 

La buena noticia es que, en todos los casos, nosotros tenemos el poder de cambiarlo. Construir una realidad distinta es posible mediante la sinergia y el compromiso de madres y padres, gobiernos, sector privado y sociedad civil.

 

Los gobiernos tienen la obligación de implementar políticas que, en apego con los distintos ordenamientos y marcos jurídicos, brinden oportunidades y protección integral a las niñas y niños del país. Además, deben asignar recursos suficientes para que las estrategias diseñadas tengan un impacto positivo y de largo alcance.

 

Las empresas tienen el poder de incorporar su prohibición explícita en códigos de conducta y ética, así como en políticas empresariales, contratos y acuerdos firmados con proveedores; pueden sensibilizar a su equipo de trabajo para que todos respeten los derechos de las niñas, niños y adolescentes; y, la parte más efectiva, es que tienen la capacidad de generar trabajos dignos que contribuyan a mejorar las condiciones económicas de las familias.

 

Como ciudadanas y ciudadanos tenemos el poder de visibilizar, vigilar, denunciar y exigir que el trabajo infantil no se tolere. Nuestra voz es una herramienta de presión que puede ayudar a conseguir este propósito. ¡Únete a nuestra campaña y ayúdanos a visibilizar esta problemática! ¡Juntos lograremos una #NiñezLibreDeTrabajo!

 

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